lunes, 23 de febrero de 2015

Tan solita

El hueso bonito de la cadera, tan solito. Las pecas de los hombros, tan solitas. El pelo enmarañado y las ganas al despertar, tan solitas. Las canciones que escucho y canto pensando en ti, que mueren en el aire tan solitas.

Y tú, tan ajeno, tan sin importar quién seas, sólo sé que una vez más todo tan solita y tan vacía, y todos mis adentros tan llenos de ti. Y tú, sin importar quién, tan sin merecerlo.

martes, 23 de diciembre de 2014

Y mirando hacia atrás...

Balance, dicen que llega la hora de hacer balance;

Balance del año 2014, de un puñado de días amontonados sin orden ni sentido. Un cúmulo de momentos tan insustanciales, que si cambiaramos su orden, seguiría siendo el mismo año inútil.

Y son tan pocas las cosillas importantes que han ocurrido este año, que mirando hacia atrás, destacan enormemente entre la nada.

Profesionalmente fue el año en que probé como profe, en el que hubo muchas clientas y parecieron contentas, y en el que "una" confió en mí como diseñadora. Ha sido el año de seguir formando parte de la vida de Ricardo, de Lupe, Lucía, Elisa, Laura, Dolo, Cristina, Julia... De desvirtulizar a Reyes, o de conocer a Dani, y más amigos y familia andan ahí para echar una mano y hacerme sentir bien. Es el año de que aun me falte un trabajo estable, pero no las risas y compañía de mis hermanas. Especial y continuamente, pienso en mis padres, que siguen ahí, incondicionalmente, mientras siento como los decepciono por no saber volar sola. Y pienso en personas cercanas que han sufrido mucho y me gustaría haber podido tener una varita para borrarles dolor... 

A todos, sólo espero algún día estar más a la altura de las circunstancias y de la propia vida, dejar de quejarme y convertir proyectos en realidad y haceros partícipes, saber escucharos más, y seguir formando parte de vuestra vida. A todos: os quiero, os respeto, y más que nada, os admiro.

lunes, 20 de octubre de 2014

¿Amores o adversarios?

Cuidado, corazón;

Pensaba yo, que con cierta edad y ciertas heridas, de esas que enseñan casi tanto como las arrugas, no apetecería que me hagan más daño, ni menos hacerlo. Pero querido, no juegues con un corazón que ya trae unos tiros pegados, que jugando con este fuego me puedo quemar yo, pero ahora me puedo dejar la vida en arrastrarte a mi mismo infierno.

domingo, 10 de agosto de 2014

abril-mayo-junio-julio

Estoy decidiendo qué es lo que peor llevo de ser mayor. Si la responsabilidad social, las decepciones amorosas o los pelos de las piernas.Y sigues ahí detrás, dando fuerte en silencio. Como si desconocido. Como si alguna vez, como si algún día... Era mejor tiempo si llovíamos juntos. Con qué facilidad, basada en el recuerdo, se pasa del estado sólido al roto. Odioso y curioso como alguien puede removerte las tripas y manejar tus alegrías y tus tristezas. -Piensa que... +No se piensa muy claro cuando se te aparece continuamente su cara recordándote que aún te tienen bien agarrada. Las mieles negras. Los ojos de color miel, penetrantes, fulminantes, negros. Parece que entraras hoy en mi casa tirando las pareces dejándome desprovista de puertas y ventanas. Adonis con boca de perro judío. Su cuerpo victorioso se alza sobre mi. Un fantasma enorme con un pie en mi pecho, y otro en la boca del estómago. ¿Por quién dirás que matas ahora, antes de ofrecerte a morir tú? Hacerse un charquito las entrañas, un mar propio donde ser libre. Libre de piel hacia dentro. Y qué sabrá del saber y qué de las ganas. Vas por la vida con el puño apretado, la desconfianza en la faldriquera y la felicidad por bandera. ¿Love is in the air? Los médicos le llaman floración del olivo. Amor del de libretas llenas y regazo vacío. En la nueva Odisea, Penélope, mirando al mar, vió que almejas había muchas, y al verse las canas se descojonó y abrió un Bourbon. Mi Penélope interior no me deja bailar sola en el tejado. El querer, a su modo, también da ardores. Acurrucamiento, contacto apenas entre mejillas y comisuras, pequeño roce entre nariz y cuello. A veces sueño con personas prohibidas. Me pregunté por qué no me llevaba... Bueno, al fin y al cabo, Satán es un convenío, y yo ya no tenía ningún trozo de carne por corromper. Te estoy llamando a otro tipo de voces. Hazme algo en esta fantasía triste, inanimada e improbable. Disculpen, no sé suspirar más bajito. He visto hombres con más vagina mental para la histeria que todas nosotras juntas. No perdono a la vida que con ese tanto quererme, te deje tan fácil buscar refugios bajo otros cielos que no sean el de mi boca. El príncipe, casualmente, querrá subir trepando por mi pelo cuando yo asome la cabeza para vomitar. Deberíamos encontrarnos en la basura, tener una cita en otro fango, acabar aplastados por los escombros del autoengaño. ¿Dónde está mi siguiente despropósito? Venga, que se me acaban los motivos de queja. Futuro perfecto de propósitos para obligarte a vivir. El tatuaje. O un posit para las mañanas en el espejo en el que reflejas tanta penilla cada noche. ¿El amor de su vida? Probablemente se cruzaran y ambos fueran con los ojos demasiado mojados como para reconocerse. No se puede olvidar estando muy concentrado en olvidar. Vida no hay más que una, y se va en lamentarse. El amor no se va. Se vuelve. En tu contra muchas veces. El hambre y la ansiedad jugando al despiste. La nostalgia no duerme. Si las paredes hablaran, te quitarían la razón que te dan los espejos. Los cambios de estación y color pasan frente a la indiferencia de los huesos estáticos, llorosos, centrados en la mordida. Lo que nos sobra es tanta falta.

domingo, 3 de agosto de 2014

Al mar

Bañarse en el mar es bañarse en las lágrimas evaporadas del ser, en las consecuencias del querer y no querer. 

Nadar en el mar es empaparse de los finales dramáticos.

Bañarse en el mar es regodearse la naturaleza en la pesadumbre de los olvidos, de los recuerdos, de la mortal nostalgia de los que se distancian.

Bañarse. Adentrarse al mar, hundirse en el poema, bañarse en los restos del autor de cartas sin destinatario, en los despojos, en donde murió el dulce de tantos ojos anónimos.

sábado, 14 de junio de 2014

Ahora sólo espero...

Sé que no vuelvo a colgarme si no se presenta el caso en un contenedor de basura. Y es que no sé huir de esa dichosa manía de recoger almas rotas, de verme reflejada en otros cuerpos abandonados a ser la carroña de la vida, y que no dudan en escupir a la mínima que dudan de mi.

Tiene recuerdo cada hueso que quedó seco por la falta de música. 
Tiene recuerdo la lengua, cuarteada de haberme dejado de besar.

Ahora sólo espero mi siguiente despropósito. Me aburro sin el desastre del sudor en mi espalda, y sin los muerdos que recibía en el corazón con cada piropo enfatizado por palabrotas.

Y ahora sólo espero...

domingo, 1 de junio de 2014

Para odisea la mía, querido.

Querido Ulises, 

Esta es la última carta que te escribo, el papel ya no se estila.
Te cuento las últimas novedades:  ¡Ay, Ulises, cuanto han cambiado las cosas! Ítaca, está preciosa, parece una capital. Tanto tejí, que por mucho que destejía por las noches, revestí la isla de ganchillo, me puso el alcalde una medalla, si, un domingo, que hicimos además un sacrificio a los dioses, ya sabes, lo típico, matamos a una novilla y vertimos el rojo vino sobre las carnes antes de comerlo, y luego, barbacoa y una paella... 

Te comento, querido Ulises, que quise mandar al niño a EEUU, pero como no dejaste ni una perra chica, lo mandé a Mujeres&Hombres&viceversa que me dijo mi representante que nos saldría más a cuenta, pero el chico lo llevaba fatal, porque a él lo que le gustaba realmente era pasear con su maestro y adquirir conocimientos sobre artes y elaborar teorías sobre el planeta y tal. Y bueno, el maestro sale barato. 

Ay, querido Ulises, que con esto del ganchillo conocí los museos, el arte, a Janis Joplin, las tecnologías...  Ay, mi Ulises, que viendo que no llegabas, un día dejé de teñirme, abrí el mueble bar, me tomé tu mejor whisky en la playa, con mi amiga Chavela, la chica mejicana, y no pienso reponerlo.
Espero que comprendas que conocí a otros hombres y por fin cambié las pastillas de echar de menos, por la hierba y las ganas.