domingo, 15 de septiembre de 2013

La última tarde


-Que bonita estás así.  -Me dijo mientras jugábamos sentados bajo la pequeña cascada, el agua me caía en la cara y yo lo miraba sonriendo y haciendo muecas.

Sentí como toda la felicidad que no conocí en años, se concentraba allí, en un instante.

martes, 10 de septiembre de 2013

Cante olvidado

"Mi madre me dijo a mi que cantara y no llorara."

No sé cantar desde que amanece sin ti.
Tu eras el canto, mi inspiración.
Me animabas con tus jaleos y podía ver tus ojos perfectos, llenos de admiración, mientras hacías que la guitarra cantara conmigo.

Ahora no sé cantar, los cantos mueren ahogados en mi garganta, junto a los nudos y la saliva, que muere antes de llegarme a la boca si estás tú en mi cabeza.

No sé cantar sin tu beso de recompensa.
No sabré cantar si no te olvido.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Impotencia.

Esta noche, como tantas últimamente, pides pizza para uno. Cenas mientras juegas con el mando a distancia a encontrar cualquier programa que te abstraiga de la realidad.

Te fumas un cigarro, piensas, reanalizas. No dudo que pegues un puñetazo al sofá. Te miras al espejo. Otro puñetazo se te pasa por la cabeza.

Lágrimas. No dudo que brotan las lágrimas.

Pasas por la habitación, aquella donde pasamos tantas horas, donde se concentraba el tiempo, y el calor casi irrespirable no nos importaba. Y es entonces cuando más ganas tienes de romper el espejo donde te ves.

una vez mas... (twits)

Y lloraré las cosas buenas, necesito mi tiempo, pero la realidad es que la felicidad estaba lejos de lo que parecía ser.

En el amor también buscaba salubridad. Cuidarnos siempre, entre nosotros y a nuestro mundo.

Y de nuevo los por qués.

Las clavículas volvieron a ser ajenas.

Hoy soy yo quien busca los monstruos de debajo de mi cama. Son más agradables que la realidad.

Y yo aquí, de nuevo hablando de vacío a vacío.

No se si daría un chasquido para volver atrás y no hacer fuerza mental o para destruir las casualidades, pero sólo puedo meterme en la cama.

Hablar es medicina.

Bueno, pues en cuanto al verano... Yo ya.

Esto no lo cubren mis tiritas de Pinocho.

Despacito y delicada, pero aquí.

Jodida, rota, pero consciente, inamovible.

Oír las campanas y sentir el pueblo totalmente vacío.

El polvo,el aire pesado con olor a vísceras, el vacío y la soledad de Macondo. (Es época de retomar La hojarasca).

Pacto de "yo no me meto en tus sueños y tú no alteras el mío". 5.20 a.m.

Pues yo, tras una ruptura, preferiría borrar los recuerdos buenos, que son los que hacen pupa.

Borrar recuerdos buenos sólo un tiempo, el que escuece. La anestesia justa hasta que "fracaso" evolucione a "experiencia".

Personaje de un libro de invierno. Quiere esconderse bajo la manta, refugiarse y llorar un domingo frío y lluvioso. Es verano y no puede.

Cupido el divertido, unas veces dispara flechas, otras se caga en tus ilusiones. Ahí tropieces y te claves una flechica en el ano, so cipote

No importa que se esconda el sol. Falta brillo sin o con él.

Me llevó a París, y no sé qué ocurrió para despertar en La Cañada Real.

Ahora, las horas no son más que una acumulación de suspiros entrecortados.

Una mancha de mora, con otra mora se quita. Les presento una nueva puta mancha.

Y la música, más cruel que las imágenes. Éramos música.

Entre levantarme o quedarme en la cama, elijo borrarte de mi cabeza.

Hoy en la cocina no sé poner amor. Si tuviera que trasmitir algo, esta noche, mis invitados lloran.

Y ahora a recoger los restos de anoche. ¿Y los míos, quién los recoge?

Todos, alguna vez damos la vuelta al mundo de alguien.

Miedo al invierno. Al vacío de un pueblo podrido, de amantes que se cansaron de conocerse y de calles que deshacen pasos.

Enganches y tirones en los remiendos.

Calor de mediodía, agónico, cegador. Color blanco de la nada. Calor mudo. Escalofrío.

Más quema recordar sus ojos que mantener la mirada al sol del mediodía. Los únicos ojos que me hablaron

Lenguas cuarteadas y sin apetito.

Temo al llanto que se queda a vivir en el pecho y difícilmente brota.

martes, 20 de agosto de 2013

Recaídas en agosto

Agosto es calor, es amigos.
Agosto 2013 es desgarro, es ahogarse de nuevo. Es el mes de mi cumpleaños, al que quería llamar My Sweet Thirty, y es haber perdido las ganas de celebrarlo.
Has sabido robarme el corazón y pisarlo como si fuera tuyo. No te di mi corazón, sólo lo compartía contigo.
No sé donde dejé mis herramientas de recomposición, había olvidado que quizá algún día volvería a necesitarlas.

Gipsy Kurt and Courtney III. FIN

Volver a las lágrimas, sensación de fracaso. Volver a los 100 años de soledad, más sanos que estar contigo.
Releer escritos de los comienzos, sentir dolor intenso por lo que has dejado ir. Por los dos más que por mi.
Volverás en sí, y serás consciente de lo que has perdido, y verás que no hay vuelta atrás porque no pudiste cuidarme. Todo era tan fácil como querernos y cuidarnos. A mi sí me parecía fácil. Tu pasaste de cuidarme a mi y a mi mundo a despreciarlo, te olvidaste de ser siempre la persona que yo me reencontré aquel día en la estación, y empezaste a invitar demonios y a dejarlos entrar en nuestra vida.
El fin es muy doloroso y sólo espero que aprendas a ser y a hacer feliz a quien ames.
Te quería.

(Gipsy Kurt and Courtnety I y II han sido eliminados por ser lectura perjudicial para la autora)

viernes, 22 de febrero de 2013

Olvidar olvidar.

A pesar del olvido, no olvidaste sonreír cuando nos mirabas, e incluso recordabas lo que era un beso.
El adiós fue fácil, tranquilo, con pocas lágrimas. Es fácil sonreír recordando sonrisas que hacían llevar mejor los momentos más débiles. Momentos en los que, pese a tu "ausencia", lloraba en tu compañía y te compartía mis penas.
A pesar del paso de los años, y de mis olvidos, que no dudo crecerán, espero tardar mucho en olvidar tu sonrisa.
Hiciste que quiera olvidar el drama de olvidar.
"Yo soy Segunda, vaya nombre me pusieron, no lo va a heredar nadie". A Segunda, mi abuela.